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María Sanchidrián Lavado

María Sanchidrián Lavado

Diplomada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Granada. Formada en Educación Ambiental y en Coaching Nutricional. Trabaja en consulta ayudando a sus pacientes a cambiar sus hábitos alimentarios.

Cardiovascular

(colesterol, hipertensión, angina de pecho, infarto, ictus...)


    Las enfermedades cardiovasculares -ECV a partir de ahora- son la segunda mayor causa de muerte en España y suponen el 31,2% total de fallecimientos anuales. Es una enfermedad típica de los países occidentales o desarrollados, que se debe al estilo de vida.

- Hipertensión: Es un síntoma, no es una enfermedad en sí misma. Lo que se suele hacer es acallar este síntoma con medicamentos hipotensores en vez de ir hacia la raíz del problema, que es la rigidez y pérdida de elasticidad de los vasos sanguíneos. La hipertensión hace que el corazón tenga que trabajar más, lo que hace que aumente el grosor ventricular, se dilate la cavidad, y esto lleva a la insuficiencia cardiaca y a la angina de pecho. Se asocia la angina de pecho con un riesgo elevado de futuros episodios cardiovasculares fatales.

- Colesterol: Tener el colesterol alto conlleva un riesgo CV, ya que éste se adhiere a las arterias, disminuyendo el tamaño del canal por donde fluye la sangre. Pocos casos irremediables existen de tener “colesterol alto hereditario”. A menudo se hace esta afirmación y se recetan fármacos de por vida cuando no son necesarios si se cambia la alimentación de verdad y de forma correcta.

- Infarto: Ocurre cuando se tapona una arteria, por formación de un coágulo que no puede pasar porque la arteria está parcialmente obstruida. Cuando el infarto ocurre en el cerebro, se llama ictus.

   No te resignes a tener estos problemas, a tomar pastillas para siempre y a perder capacidad cardiovascular poco a poco. Los cambios en el estilo de vida tienen un impacto mucho mayor en tu salud que un medicamento o la cirugía*. ¡Toma el control de tu salud!

*Esto no quiere decir que no tengas que tomar tus medicamentos o que debas rechazar someterte a una cirugía que te aconseje tu médico. Tampoco que cambies tu alimentación de forma drástica sin la atención de un profesional sanitario como un dietista-nutricionista. Cuando cambies tus hábitos mejorarás y es muy probable que algunos fármacos dejen de ser necesarios, pero en todo caso es el médico el que debe dejar de recetarte esos medicamentos.



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"Que el alimento sea tu mejor medicina y tu mejor medicina sea tu alimento"
-Hipócrates-